El sufrimiento, la creación de las ilusiones están presentes en nuestro cerebro. Perseguimos incesantemente las sombras, los fantasmas que nosotros fabricamos en el interior de nuestro cerebro.

Nosotros debemos cortar (eliminar) las huellas de las ilusiones. Es el objetivo de la conciencia “hishiryo”. Hishiryo quiere decir “borrar las huellas de nuestros pensamientos estúpidos”. Vivir sin estas huellas es la verdadera libertad. Solo así seguimos el orden cósmico y ya no es necesario crear más categorías.

Debemos pensar desde el fondo del no pensamiento. Hishiryo es la excelencia, la iluminación, el orgasmo de la consciencia, más allá del pensamiento, el pensamiento absoluto, cósmico, universal, global. Hishiryo es la consciencia cósmica y no la consciencia personal, la última consciencia más allá del tiempo y el espacio. ¿Cómo pensar sin pensar? Este es en sí el “arte esencial del Zen”.

Concentrados sobre la postura, dejando pasar los pensamientos, sin permanecer en ningún punto de la consciencia; si continuamos así durante zazen, los pensamientos se expanden, se extienden en lo profundo, y alcanzan la consciencia universal. Podemos llegar a esa conciencia última, pero “no” podemos alcanzarla por medio de los pensamientos de nuestra conciencia personal.

Solo debemos practicar zazen y naturalmente, inconscientemente y automáticamente alcanzamos esa conciencia global.

Taisen Deshimaru / L’anneau de la Voie